SOBRE MÍ
Una mujer espiritual con los pies en la tierra

Me llamo Selva Cristóbal y soy una mujer altamente sensible, altamente empática y con altas capacidades que hace diez años “colgó el hábito” de psicóloga para poder hablar con mis clientes fuera del marco clínico-sanitario.

¿Por qué lo hice? Porque las personas que compartimos la sensibilidad, la profundidad de pensamiento y la intensidad emocional que acompañan estos rasgos, necesitamos espacios y profesionales con quien poder explorar nuestro mundo espiritual, con la misma naturalidad con la que trabajamos los aspectos físicos, mentales y emocionales.

Mi misión es servirte de espejo y guiarte en el fascinante camino de la autorrealización y soberanía personal. Para ello, pongo a tu disposición todo lo que soy, sé y siento, a través de mis conocimientos, experiencia y conexión con lo espiritual.

selva-humana-sobre-selva-cristobal
selva-humana-enso-bg

Conocimientos

Tengo tres grados universitarios: Psicología, Trabajo Social y Antropología Social y Cultural. Cursé el Máster de Investigación en Nuevas Tendencias de Antropología y obtuve el Certificado de Aptitud Pedagógica (CAP) para la enseñanza en secundaria.

En el Reino Unido me certifiqué como practitioner de EFT-Tapping (Técnica de Liberación Emocional) y a lo largo de los años, me he formado en disciplinas como la Terapia Gestalt, Eneagrama, Astrología, Constelaciones Familiares, Chamanismo, Un Curso de Milagros (UCDM), Reiki, Mindfulness y Autocompasión. También me nutro de la sabiduría de los más de 300 libros leídos que componen mi biblioteca sobre desarrollo humano y espiritual.

Mi perspectiva sobre la religión es sincrética. Estudio de forma continuada Kabbalah, Budismo Zen y Taoísmo, integrando las filosofías espirituales de diferentes partes del mundo y las enseñanzas de grandes maestros espirituales que han influido profundamente en mi carrera.

selva-humana-enso-bg

Experiencia

Durante años trabajé como psicóloga en mi consulta presencial, acompañando procesos individuales y de pareja. He impartido talleres y conferencias en cuatro países y dirigí un círculo de mujeres durante 3 años, impulsada por mi pasión de crear lazos de comunidad significativos.

También he sido cooperante internacional con streetchildren en Filipinas y con la tribu Huaorani en la Amazonía, y trabajadora social con personas transeúntes y menores en situación de acogida.

Además, desde que trabajé con 20 años en un hospital de cuidados paliativos, me siento honrada de acompañar a personas en su transición al otro lado del velo en sus últimas semanas o meses de vida.

En el plano personal, he transitado los caminos que hoy ayudo a sanar. Viví la perdida de mi hermana gemela y el Síndrome del Gemelo Solitario. Superé un TEPT-C (Trastorno de Estrés Postraumático Complejo), bullying escolar, burnout laboral, ansiedad y ataques de pánico (inducidos por una interacción de fármacos). Y una larga etapa de mi vida sin salud me llevó a atravesar mi propia noche oscura del alma y redescubrir el sentido de la vida.

Soy una PAS (persona altamente sensible), empath (hiperempática) y tengo altas capacidades.

He vivido en 5 países, y en mi veintena di la vuelta al mundo en solitario durante casi tres años, viajando sin móvil, solo con mi mochila, en la que fue una intensa y verdaderamente reveladora búsqueda espiritual.

selva-humana-enso-bg

Conexión

Desde que me alcanza la memoria, he tenido una estrecha conexión con el otro lado del velo. Cuando era niña sentía miedo, pero al ir creciendo y estudiando sobre espiritualidad, empecé a comprenderme e integrar lo que sentía, a la vez que se fue desarrollando mi capacidad clarisintiente.

Desde entonces, recibo información de forma constante sobre mi entorno o sobre aquello en lo que pongo mi atención. Estas percepciones me llegan en forma de emociones, sensaciones corporales o pensamientos saturados de información no disponible a primera vista.

Además, practico la meditación y la escritura automática para conectar con mis guías espirituales (mis ancestros, maestros ascendidos, ángeles y mi animal del poder), lo que me ofrece una perspectiva más elevada sobre el proceso terapéutico de las personas que me consultan.